La Copa de la Reina de hockey patines ha vuelto a demostrar que Gijón es una ciudad capaz de acoger grandes eventos deportivos con una organización impecable y una afición entregada.
Durante varios días, el mejor hockey femenino nacional convirtió la ciudad en el epicentro del deporte, dejando un ambiente extraordinario tanto dentro como fuera de la pista. Aunque el desenlace no fue el soñado para nuestro Telecable Hockey Club, el equipo gijonés volvió a dar una lección de competitividad, compromiso y orgullo deportivo.
Es una pena que nuestras chicas no hayan podido levantar el título ante su afición, especialmente después del enorme esfuerzo realizado durante todo el torneo. El equipo peleó hasta el final, demostrando una vez más por qué es uno de los grandes referentes del hockey patines español y europeo. Las jugadoras dejaron claro que representan mucho más que unos colores: representan el trabajo diario, la constancia y el espíritu de superación que siempre han caracterizado al deporte gijonés.
Lejos de empañar la temporada, esta derrota debe servir para valorar aún más el mérito de nuestro club más laureado, campeón de Europa y del Mundo —se dice pronto—, que lleva años situando a Gijón en la élite del deporte. La afición, que volvió a responder llenando las gradas y apoyando sin descanso, también merece un reconocimiento especial por convertir cada partido en una auténtica fiesta deportiva.
Además, la celebración de esta Copa de la Reina vuelve a confirmar la importancia de apostar por la organización de grandes acontecimientos deportivos en nuestra ciudad. El impacto económico, turístico y social que generan este tipo de competiciones es evidente, beneficiando al comercio, la hostelería y la imagen exterior de Gijón. En este sentido, desde el Patronato Deportivo Municipal, continuamos trabajando para atraer eventos de primer nivel y consolidar a la ciudad como una referencia deportiva nacional.
Y esto no termina aquí. Tras el éxito organizativo del pádel y del hockey sobre patines, Gijón seguirá viviendo un verano repleto de deporte con el regreso del Concurso Hípico Internacional, una cita imprescindible que llegará cargada de novedades y volverá a situar a la ciudad en el centro del panorama deportivo y social. A lo que se sumarán otras pruebas de primer nivel, como la Oceanman en septiembre y la Media Maratón en octubre.
Porque Gijón ha demostrado que tiene capacidad, afición e ilusión para seguir creciendo a través del deporte.
Artículo de Jorge Pañeda
Publicado en La Nueva España el 19 de Mayo de 2026







