
El concejal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Gijón Pablo Fernández criticó ayer el proyecto de «rotonda deprimida» propuesto para la intersección entre la avenida de Castilla y la de Rufo García Rendueles, en voladizo y con una plaza situada a un nivel inferior para que puedan cruzar a través de ella los peatones, «responde a un modelo obsoleto, una solución de los años 70 que se está desechando en todas las ciudades». En opinión del concejal de la oposición, «en pleno 2009 no se puede presentar una actuación que obliga a los peatones a cruzar a través de unos pasadizos que en algún caso tienen sólo 2,2 metros de ancho y 2,6 de altura».Pablo Fernández consideró que el modelo propuesto «aparte de ser un anacronismo urbanístico, deja fuera a las personas con movilidad reducida, ya que las rampas por las que se accede están pensadas sólo para las bicicletas. Tienen un desnivel continuo del 8%, sin descansillos a lo largo de sus 30 metros y sin doble pasamanos». Consideró, además, «absurdo tener que bajar tres metros para volver a subirlos para ir de un punto a otro».
En lo que respecta a la actuación sobre el puente del Piles, el concejal señaló que «el PP propuso ensancharlo antes siquiera de que se presentara el proyecto del plan de avenidas, en concreto lo presentamos en agosto de 2008 a los medios de comunicación y en septiembre de ese año en la Comisión de Urbanismo», y consideró «una mentira» el anuncio de Sanjurjo de que se ensanchará la acera 7 metros «porque cuenta como zona peatonal también el carril bici».






