La Navidad acaba de despedirse en Gijón con un último impulso de ilusión, visitantes y actividad comercial que merece un reconocimiento sincero: la edición navideña que acaba de clausurarse ha registrado un notable aumento de ventas, con creciente afluencia de público y un ambiente festivo que ha vuelto a llenar nuestras plazas y calles de vida.
Son fechas en las que, más allá de balances cuantitativos, se comprueba el enorme valor social y cultural que estas semanas tienen para nuestras familias, nuestros comerciantes y el corazón mismo de la ciudad. Este año hemos visto cómo la temporada navideña ha atraído a vecinos y visitantes por igual, generando movimiento en la hostelería y el comercio local, y dejando claro que Gijón vive intensamente su Navidad.
Pero también es momento de mirar con perspectiva, de aprender y de tomar decisiones ambiciosas que nos permitan potenciar aún más ese espíritu colectivo que hemos experimentado. La Navidad debe seguir siendo una cita con el encanto y la tradición, pero también puede convertirse en un motor económico, turístico y cultural que sitúe a nuestra ciudad en un plano destacado dentro de los grandes destinos navideños del país.
Sabemos que en muchas ciudades españolas los mercados navideños se han convertido en auténticos referentes culturales y comerciales, capaces de atraer a miles de visitantes que combinan compras festivas con ocio y experiencias únicas. Estos eventos han demostrado que, bien planificados, pueden dinamizar el comercio local, reforzar el atractivo de los destinos urbanos y generar riqueza en períodos clave del año.
En Gijón, tras más de una década de convivencia con el tradicional mercado del Paseo de Begoña, es momento de dar un paso adelante. El mercado que ahora cierra su ciclo ha cumplido una labor importante, pero también nos ha mostrado la necesidad de renovar, ampliar y reimaginar lo que puede ser un espacio navideño en sintonía con nuestra identidad.
Por ello, desde el área de Mercados de la concejalía de Atención a la Ciudadanía y Distritos estamos trabajando en la preparación de un nuevo gran mercado navideño para 2026, con una inversión significativa y con la voluntad de construir una experiencia memorable y de alto nivel. La idea no es simplemente cambiar de formato, sino elevar la propuesta cultural y festiva, uniendo la tradición con actividades de ocio, propuestas gastronómicas y una oferta comercial más amplia y atractiva.
Queremos que sea un mercado que conserve la esencia de nuestras raíces y la autenticidad de lo local — artesanía, productos únicos, tradición navideña —, pero que también incorpore elementos que hagan de Gijón un destino obligado en el mapa de los grandes mercados navideños de España. Un lugar donde vecinos y visitantes encuentren no solo puestos comerciales, sino experiencias, espectáculo, tradición y comunidad.
Este proyecto nace del balance positivo que hemos visto en estos días — de ventas, de público, de actividad — pero también de una voluntad clara de mirar al futuro con ambición y compromiso. La Navidad es mucho más que una fecha en el calendario; es una oportunidad para reforzar la cohesión social, para impulsar el comercio local y para proyectar una imagen de Gijón que combina la calidez de nuestras calles con la capacidad de reinventarse.
Si algo nos ha demostrado esta última edición es que tenemos la chispa, la energía y el afecto de nuestra gente. Ahora es el momento de encender una luz más grande, una que ilumine toda la ciudad y la lleve más lejos.
Artículo de Abel Junquera
Publicado en La Nueva España el 10 de enero de 2026







