Entrevista a Rodrigo Pintueles publicada en La Nueva España el 5 de Abril de 2026.
El edil celebra el fin de la renaturalización del río Piles, un proyecto que heredaron pero «al que han incorporado mejoras», y le abre la puerta al piragüismo «cuando haya marea alta» en la zona del Palacio
-Ha concluido la renaturalización del Piles, incluyendo la verdificación del aparcamiento de Las Mestas y la creación del bosque de ribera. ¿Satisfecho?
Sí, mucho. Eran dos aspectos que no heredamos con el proyecto sino que impulsamos desde esta concejalía y el resultado ha sido muy positivo. Hemos aunado la recuperación ambiental del río con las necesidades deportivas de la ciudadanía y del Patronato Deportivo. El resultado es un proyecto de recuperación ecológica del Piles mejor, más ambicioso de lo heredado.
-Sí que hubo una parte importante del proyecto impulsada por el anterior gobierno. ¿Fue buena idea al final cerrar el anillo navegable?
En política, en estos tiempos de polarización, todo se mide con mucho sectarismo. Es positivo para una ciudad que un proyecto lo inicie un gobierno con un signo político y lo termine otro. Eso no debería ser motivo de encono o reivindicaciones sobre la paternidad de la idea. La concejalía tenía este proyecto, con una financiación concedida, y nos centramos en sacarlo adelante introduciendo mejoras. El resultado es positivo para Gijón.
-Sin embargo, en la campaña electoral hubo muchos acercamientos del PP a la anterior directiva del Grupo, que decía que el piragüismo y la renaturalización eran compatibles.
Es evidente que el anillo navegable ha desaparecido, pero hay una rampa cerca de Las Mestas y el Grupo Covadonga pensada para acceder al río con piraguas cómodamente. Hay que ver cómo se produce la recomposición natural del río pero creo, sin ser un experto, que se podrá seguir haciendo piragüismo en los tramos próximos a donde el Piles se une al Peñafrancia, cerca del Palacio de los Deportes, cuando haya marea alta. Lo que se echó de menos con el anterior gobierno fue cerrar el anillo navegable sin dar una alternativa.
-O sea, fue solo un problema de diálogo.
El anterior gobierno no dio una solución pactada al Grupo y nosotros sí. Estuve en esas reuniones en las que dimos el Puerto Deportivo, una solución que satisface a ambas partes y que despejó la vía para desarrollar el proyecto «Piles Natural». Fíjese si hubo falta de diálogo que toda la ciudad y el entonces concejal de Deportes –José Ramon Tuero (PSOE)–se enteró por la prensa de que el entonces concejal de Medio Ambiente –Aurelio Martín (IU)– cerraba el anillo navegable.
-¿Cómo va la ordenanza de Salud Animal?
Ya tenemos el estudio de impacto económico y vamos a cumplir los plazos marcados. Seguramente, se debatirá en el pleno de junio o de julio. Dependerá del número de alegaciones o enmiendas, pero antes del parón del verano confío en tener una ordenanza adaptada a la legislación actual y las necesidades detectadas.
-Queda fuera, por ahora, el cierre de la playa del Rinconín y el posible acceso de perros a San Lorenzo en verano. ¿Fue un melón demasiado grande?
No, no. Fue una cuestión de técnica jurídica. Regular las zonas caninas en una ordenanza tiene el problema de fosilizar ahí la regulación de espacios. Hemos observado que esas zonas son muy cambiantes. Por ejemplo, donde antes podía haber un espacio, en ese lugar se edifica, crece la población y pasa a ser una molestia. Necesitábamos una regulación más flexible.
-¿Y cuál es la solución?
Lo que va a haber es un artículo dentro de la ordenanza para habilitar a la concejalía para proponer a la Junta de Gobierno una resolución donde se establezcan esos espacios de suelta canina. Donde estén delimitados y se regulen como es debido. No hemos aparcado la cuestión. Será, de hecho, el primer desarrollo de la ordenanza.
-Entonces, por tranquilizar o por incomodar. ¿Hay aún posibilidades de que los perros puedan bajar a San Lorenzo en verano?
Lo basaremos en informes técnicos y científicos. Una gestión responsable, creo yo, no tiene que ver con una cuestión de voluntad política o menos aún de las preferencias del concejal. Tiene que ser una cuestión basada en razones de seguridad, salubridad, higiene, protección ambiental o incluso protección arquitectónica en las zonas de suelta.
-¿Cómo va el trabajo entonces para regularizar esas zonas?
Los técnicos ya están en ello. En Gijón se había caído en la tendencia de que esas zonas se delimitaban solo con una señal. Tenemos informes jurídicos que nos alertan de que eso no es correcto porque si hay un incidente puede haber problemas tanto para el Ayuntamiento como para los usuarios. Insisto, necesitamos un instrumento jurídico, preferiblemente un acuerdo de Junta de Gobierno, para delimitar y regularizar esas zonas. Esa es la intención de esta concejalía.
-La idea es ganar espacios
Hay lugares que de facto ya son zonas de perros y otras que ahora molestan. En Gijón hay muchos perros, no se puede negar la realidad. Por eso, vamos a regularizar la situación favoreciendo el bienestar animal y la comodidad de sus propietarios. La estimación es crecer un 15 por ciento en cuanto a superficie. No todos los cambios gustarán, está claro. Habrá quien gane una zona cerca de casa y otros que la pierdan, pero gobernar es eso. Tomar decisiones con responsabilidad y no con criterios arbitrarios.
-Cogersa asume los puntos limpios. ¿Cómo afecta a Emulsa?
-Será una medida de ahorro. Gijón, en lo que se refiere a gestión de puntos limpios, era una isla en Asturias. Lo lógico y razonable era integrarlos en Cogersa. Redundará en un mejor servicio, no porque Emulsa lo hiciera mal de hecho todo lo contrario lo hacía muy bien, sino porque se van a construir otros dos puntos limpios.
-Somió y Porceyo.
Sí. En Somió se va a poner punto y final a una situación llamativa. Había un punto limpio que no dejaba de ser el aparcamiento de la Cámara de Comercio con unos contenedores ahí instalados. Ahora, la zona Este tendrá por fin un punto limpio con toda la infraestructura , equipamiento e instalaciones. Y luego estará el de Porceyo, más industrial, abierto a empresas y trabajadores.
-Hubo cierta inquietud por ello en Porceyo.
Aunque se ha dicho que está detrás del restaurante Marieva, en realidad está a 500 metros en una finca en la que no hay nada alrededor. Será perfectamente accesible al tráfico rodado, pero no va a molestar ni a los vecino s, ni a las empresas de la zona.
-¿Tras el conflicto del año pasado qué tal las aguas en Emulsa?
Salvo las discrepancias ordinarias, no soy consciente de que haya un mal clima social en Emulsa. No hay razones para ello. Cogimos una empresa que acumulaba siete millones en pérdidas y ahora está en dos millones de beneficios. Las inversiones demuestran nuestro compromiso. El año pasado fueron 3,5 millones y este 4,2. Gran parte es para mecanizar el trabajo lo que redunda en la eficacia de las tareas, pero también en los trabajadores porque hay trabajos muy duros.
-Hablemos de camiones en Príncipe de Asturias. ¿El Ayuntamiento no puede hacer más?
El problema de la calidad del aire es el principal problema medioambiental de Gijón. Lo que pasa es que las competencias del Ayuntamiento son limitadas. Se nos mete a todas las administraciones en el mismo saco y creo que no se apunta en la dirección correcta. Todo lo que tiene que ver con el tráfico de camiones por La Calzada depende del Ministerio de Fomento. Y es al Principado a quien le corresponde actualizar los planes de calidad del aire, sobre todo en la zona Oeste, para adaptarlos a las necesidades.
-Se fue a Madrid, al Defensor del Pueblo.
Sí, desde la concejalía nos nutrimos de datos y aportamos informes. Por ejemplo, el del impacto del ruido en Príncipe de Asturias, el del impacto de las partículas sedimentables y el de las mercancías peligrosas. Buena parte del material presentado ante el Defensor del Pueblo se elaboró en Medio Ambiente. Tenemos muy claro el diagnóstico y las soluciones.
-Pero…
Falta el compromiso de las otras dos administraciones para que, más allá de las palabras, se impliquen. E implicarse es hacer una consignación presupuestaria. Es una cuestión económica: hace falta inversión y tiene que ser potente. ¿Están dispuestas a hacerla?
-Hablando de otras administraciones. ¿Habrá bosque en el Solarón?
El plan director de naturalización urbana, que depende de mi concejalía, proyecta un parque lineal desde El Humedal hasta el parque de Moreda. De momento, lo que hay son 30 árboles plantados en unos terrenos donde, de conformidad con la documentación presentada en Gijón al Norte, no se prevé desarrollo urbanístico sino zona verde.
-¿Por eso le sorprendió la reacción tan firme de Adif?
Me sorprendió porque, en las conversaciones que tuvimos, no mostraron lo que luego fue la comunicación formal. De hecho, calificaron la actividad como interesante y se abrieron a estudiarla.
-Hablaban de que no se avisó.
No, lo sabían porque se comunicó por escrito con días de antelación. No respondieron ni telefónicamente, ni por escrito. Era todo una cuestión jurídica de regular la situación con un convenio o una cesión de uso. La duda estaba en si daba tiempo antes de la plantación o no. Decidimos seguir adelante convencidos de que, si no se podía hacer antes, se podría hacer después. Nos sorprendió por eso que a 48 horas de la actividad llegara la comunicación formal de no hacerla.
-Habló de críticas a diestra y siniesta. ¿Hubo fuego amigo entre socios de gobierno?
Con mis declaraciones me refería a los grupos municipales que se pronunciaron. Adif lo sabía porque nosotros les habíamos avisado por correo. Hasta donde sé, Foro no se pronunció públicamente. Me sorprendió la dureza de los grupos que se pronunciaron porque están a favor de mejorar las zonas verdes y hacer un bosque, pero no de que lo haga otra fuerza política de signo diferente al suyo. Esperaba su apoyo, no esa crítica descarnada.
-Usted es un hombre fuerte dentro del PP. ¿Qué tal es la relación con Foro?
Son normales. Si nos comparamos con el Principado, somos un gobierno más engrasado y coordinado. De cara a la ciudadanía y nuestros votantes, la unidad del centro derecha ha conseguido dar a Gijón un gobierno estable, serio, riguroso y centrado en una gestión para mejorar la vida de la gente en vez de generar nuevos problemas como el anterior gobierno. Insisto, la unidad del centro derecha se traduce en unos mejores servicios y mejores proyectos de ciudad. Es un valor que tenemos que cuidar.
-¿Cuidar de cara a las próximas elecciones? Porque ha habido numerosos desencuentros.
Bueno, pero es que eso pasa en todos los partidos y en todas las organizaciones. No conozco gobiernos monocolores que no tengan quejas de Hacienda, de personal o de presupuesto porque es el papel desagradable que les toca hacer de restringir presupuesto o recursos humanos. También hay discrepancias entre diferentes áreas. No son los mismos los objetivos de Medio Ambiente que de Tráfico, por poner un ejemplo. A lo mejor donde yo quiero hacer un parque pues Tráfico quiere un aparcamiento. ¿Eso quiere decir que no funcione el gobierno? No, quiere decir que cada uno defiende sus competencias y sus objetivos.
-Vamos, que la relación es buena.
En general, la relación es normal. Da estabilidad al gobierno.
-O sea, que siguen juntos.
Dice Foro que lo que funciona es mejor no cambiarlo. Pues vamos a aplicarlo.
Entrevista a Rodrigo Pintueles
Publicada en La Nueva España el 5 de Abril de 2026






