El presidente del PP de Gijón y diputado en la Junta, Andrés Ruiz Riestra (Gijón, 1988), considera que en este año el partido ha logrado reforzarse a nivel organizativo y se marca como propósito de 2026 trabajar en un proyecto político propio. Teme que el derribo de Carlos Marx sirva para hacer permanente la estación provisional, reprocha la «poca fuerza» del PSOE local en Asturias y garantiza que no habrá ruptura en el gobierno local antes de las elecciones.
— Los nuevos presupuestos regionales tendrán que aprobarse «in extremis» tras lo ocurrido este viernes. Como diputado, ¿cómo valora la situación?
— Llevábamos tiempo advirtiendo de que los plazos marcados no daba margen al error. Un diputado de Izquierda Unida se olvidó de una comisión marcada desde hace un mes y de acuerdo a un calendario que él mismo aprobó. Y la izquierda, como tiene una mayoría exigua, perdió la votación y va a repetir parte del procedimiento con un mecanismo de urgencia sobre el cual el Partido Popular tiene serias dudas de que se ajuste a legalidad. El olvido del diputado hará trabajar a un buen número de funcionarios este día 31.
— ¿Por qué no iba a ajustarse a la legalidad?
— Por lo plazos que debe haber entre cada convocatoria.
— ¿Y qué se puede hacer?
— Un recurso. Lo está valorando el presidente (del PP de Asturias, Álvaro Queipo) con los servicios legales del partido. En cualquier caso, la lectura política es que ha sido un disparate. Es la anécdota propia de un gobierno en fin de ciclo y en sainete permanente.
— En las enmiendas presupuestarios de su partido se lanzaba la tesis local de que Gijón perdía presencia.
— La inversión en Gijón se ha desplomado en más de 30 millones de euros con respecto a las cuentas de este año. Y la inversión no solo está reducida, sino que muchas veces no se ejecuta y no atiende a la realidad de Gijón. En las enmiendas nos hemos centrado en cuatro cuestiones básicas: el patrimonio, la vivienda, la salud y las infraestructuras.
— La inversión de 2025 era más alta por la obra de Cabueñes que se paralizó.
— Sí, pero el Sespa en general ha sufrido un derrumbe inexplicable de las inversiones. Cabueñes pasa de más de 40 millones a solo siete. Parece más bien la prueba de que el Gobierno no cree que en 2026 se vaya a ejecutar la ampliación.
— ¿Y qué lectura regional hace? Suele reprochar el sistema fiscal.
— El presupuesto de Asturias ha aumentado desde que el señor Barbón es presidente en más de un 50 por ciento con una subida bestial en la recaudación de los impuestos autonómicos. Pero nosotros no vemos que los servicios públicos hayan mejorado en ese porcentaje. Es un gobierno que gasta más sin darnos mejores servicios.
— Mencionaba antes las infraestructuras. Los vecinos han reactivando sus protestas por los accesos al Puerto.
— Esos accesos son la historia de una mentira del Partido Socialista, de una licitación que era falsa, la del vial de Jove, y que se hizo para concurrir a las elecciones y decaer después con el silencio cómplice de Adrián Barbón y del PSOE de Gijón. El vial de Jove iba a ser la infraestructura principal y el de Aboño su complemento. El problema actual es grave.
— ¿Y el plan de vías?
— Estamos olvidados por el Gobierno de Sánchez e ignorados por el de Adrián Barbón. Con el plan de vías nos tememos que el derribo del viaducto de Carlos Marx y la adecuación de la zona tengan como objetivo que la estación provisional se quede como definitiva para no tener que invertir en Gijón. Estamos a la espera de la firma de un convenio; el vigente es el de 2019 y eso genera una inseguridad jurídica absoluta.
— Pero el proyecto de la intermodal está en fase de redacción.
— En enero deberíamos de saber algo sobre eso, sí, pero falta un convenio que fije los plazos y la financiación entre administraciones.
— Sobre la Laboral, también mencionada en sus enmiendas, hay un proyecto municipal para recuperar la piscina mientras prospera la campaña ante la Unesco que tanto abanderaron los antiguos alumnos.
— La recuperación de las piscinas y el entorno deportivo es la mayor actuación para la Laboral en los últimos 25 años. Esa instalación es tan útil como querida. Ángela Pumariega y Jorge Pañeda están trabajando en ello. En cuanto a la declaración de patrimonio mundial, yo tuve el honor de llevar a la Junta General el apoyo a la idea y en presupuestos proponemos incluir 75.000 euros para crear un proyecto de impulso a esa candidatura.
— Su partido también pide reparar Prendes Pando. ¿Cómo podría hacerse?
— El Principado recibió en su día un edificio con plena capacidad de funcionamiento y ahora pretende ceder al Ayuntamiento un inmueble que, para que funcione, necesita una inversión de 23 millones. Creo que debe haber una reflexión y que Principado y Ayuntamiento hagan un proyecto conjunto y acometan entre ambas partes la inversión necesaria.
— ¿Qué balance hace hasta ahora del grupo municipal del PP y su labor de gobierno?
— En ese balance se puede enumerar Naval Azul, la ampliación del Parque Científico, los nuevos planes de comercio y de turismo, todo el trabajo que se está realizando para captar empresas e inversiones como la de la Universidad Europea. Gijón está viviendo a mayor transformación social de las últimas décadas y el PP de Gijón es actor protagonista.
— ¿Preocupa el futuro de la Europea y de Quirón?
— En el Gobierno del Principado hay una serie de enemigos de la libertad individual y económica. Pero por ahora debemos esperar por las decisiones administrativas pendientes.
— ¿En qué punto está el proyecto del Albergue Covadonga?
— Di las explicaciones en su momento, cuando la Alcaldesa asumió el papel de coordinación con la total colaboración de nuestro concejal Guzmán Pendás.
— ¿Mantiene que esa coordinación de la Alcaldesa no supuso una desautorización a Pendás?
— Sí. La Alcaldesa decidió asumir una coordinación que entra dentro de sus funciones. Los actos administrativos y políticos los sigue haciendo Guzmán Pendás como concejal.
— Pero usted también dijo que no se debía «ceder a los escraches».
— Porque creo que un ayuntamiento debe ser firme en las decisiones que toma y que esas decisiones deben fundarse en criterios políticos.
— ¿Políticos o técnicos?
— Ambos.
— Sobre vivienda, el proyecto local es el Plan Llave y hay un acuerdo con el Principado para ceder suelo. ¿Comparte ambas rutas?
— La mayor ruptura social que puede ocurrir en este país es el problema en el acceso a una vivienda en propiedad. La izquierda ha tomado la vía del sectarismo. Se limita a la construcción de viviendas públicas, que por sí sola no soluciona el problema, y se ha negado a la actualización del módulo de viviendas de protección oficial, afectando al Plan Llave.
— ¿Cómo son las relaciones con Foro en Gijón?
— Fluida y cordial, aunque mantenemos una entidad política propia.
— En este periódico dijo hace unos días Moriyón que la alianza se mantendría intacta hasta elecciones.
— Sí. Tenemos la absoluta vocación de dar estabilidad a esta ciudad con su gobierno hasta el último minuto del mandato.
— ¿Y a la oposición cómo la ve?
— Me voy a centrar en el PSOE, porque es un partido un problema interno muy grave entre la agrupación local y el Gobierno del Principado. Me preocupa, como gijonés, la poca fuerza del actual secretario general (Monchu García) a la hora de reivindicar cuestiones básicas para la ciudad. Cuando Álvaro Queipo sea presidente, tanto él como sus consejeros tendrán en mí una voz incansable para defender a Gijón.
— ¿Cómo es su relación con Adrián Pumares en la Junta?
— Tenemos una relación excelente. Coincidimos en muchas comisiones y está haciendo un gran trabajo. Tiene todo mi cariño y mi respeto.
— ¿Habrá alianza electoral?
— Nosotros estamos en el proceso de realizar una convención local en febrero. Lo primero es eso: poner por delante las ideas que queremos defender. Dónde estemos cada uno en el futuro será algo que ya se verá, aunque creo que deberá ser desde la autonomía y respeto al PP de Gijón como un partido con entidad y fuerza política propia.
— ¿Le preocupa la denuncia por el pasado congreso local?
— Tengo una tranquilidad absoluta. El PP de Gijón es hoy más fuerte y más amplio y está más unido.
— ¿Qué retos se marca como presidente para 2026?
— La convención de febrero, lo primero. Y después, una vez armada la unidad del partido, el reto ahora será dotarlo de un proyecto potente y que sea útil a los gijoneses. Hasta ahora hemos dotado de fuerza al partido a nivel organizativo y el año que viene toca trabajar el proyecto político.
Entrevista publicada en La Nueva España el 28 de Diciembre de 2025






