Gracias, queridos amigos. En primer lugar, un saludo a la presidenta de FADE, María, muchas gracias por acompañarnos hoy, en la charla, el vicepresidente de la Cámara de Comercio de Gijón, querido Pedro, gracias también por tus palabras hoy, por habernos acompañado en una mesa, vicealcaldesa de la ciudad, secretaria general del Partido Popular de Asturias. Hoy, como bien nos ha dicho y contado nuestro showrunner, Miguel, Álvaro no ha podido estar aquí, nuestro presidente no está aquí por la pérdida de un familiar, de su abuelo. Quiero mandarle en nombre del Partido Popular de Gijón, de todos los que hoy estamos aquí congregados, nuestro pésame y decirle que nos entristece que hoy, en una jornada alegre para el Partido Popular de Gijón, tenga un día triste por esta pérdida.
Pero sí que me comprometo a trabajar incansablemente para que, en poco más de un año, exactamente el último domingo de mayo del año 2027, tengamos el Partido Popular de Gijón y el Partido Popular de Asturias junto con Álvaro Queipo. Una grandísima jornada de alegría juntos que será la victoria electoral en el Principado de Asturias. Y no quiero comenzar sin dar las gracias a todas las personas que han hecho posible esta convención.
Son la dirección local, los que desde hace un año trabajan incansablemente codo con codo conmigo, que solo soy un humilde coordinador de un gran equipo, que solo soy la persona que tiene la suerte de poder gestionar a un grupo de dirección que es maravilloso. Quiero hablaros, por supuesto, de nuestro querido Carlos, presidente de Nuevas Generaciones de Gijón y vicesecretario de Organización. No un político de futuro, como se dice de la gente de Nuevas.
A mí me fastidiaba porque realmente Carlos demuestra, como presidente de Nuevas Generaciones de Gijón, que es un político de presente. Y nos lo ha demostrado hoy aquí. También a mi querido Monchu Enguita, que además de vicesecretario de Comunicación y jefe de prensa, es uno de los impulsores y redactores de esta ponencia política que hemos sometido al conjunto de la sociedad civil.
A María, a Jesús, también a José María, a Aristóteles, a todos los vicesecretarios, a nuestra coordinadora general, Cristina, al presidente del comité electoral, a Rodrigo, que parece que nadie se acuerda de él, pero no pasa nada, dentro de poco la gente se va a acordar de él. Queda poco para que le empiecen a llamar y a agasajar. Y, por supuesto, a nuestro secretario general, que hemos sobrevivido, no como personas, sino como partido, a su primer discurso ante nosotros y ha servido en esta convención.
Todos ellos conforman un excelente equipo. Todos ellos hacen que este partido sea mejor día a día. Y yo, después de todo este año, solo puedo deciros que si este partido ha crecido, se ha levantado y hoy tiene esta convención, es gracias a ellos.
Por lo que os pido un fuerte aplauso para todos ellos. Y bien, tenemos por delante unos tiempos difíciles. Difíciles porque toca completar el reto y para eso estamos en esta convención.
Para instalar aquí el kilómetro cero de lo que tiene que ser la victoria del Partido Popular en el Principado de Asturias como ciudad más poblada y, por tanto, más importante electoralmente de toda Asturias. Pero aquí tenemos que instalar ese kilómetro cero de la victoria electoral del Principado de Asturias y también de la victoria electoral del Partido Popular de Gijón. Y para eso lo que hemos hecho es poner la base de todo proyecto político, que son las ideas por delante de las personas, que es lo que defendemos y salimos a defender a la sociedad por delante de dónde estamos los políticos en cada momento.
Hemos creado una ponencia política que quiere no solo mirar a las próximas elecciones, sino a la próxima década de Gijón para poder dar a los gijoneses una respuesta a los principales problemas que viven. Las infraestructuras, el urbanismo, el problema de la vivienda, la economía, la relación con la administración pública. Esas son las respuestas que debemos de dar como partido, porque las respuestas que nos demos a nosotros mismos en nuestras posiciones no importan a nadie fuera de esa sala.
Lo que importa fuera de esta sala es lo que contemos a la gente y la credibilidad que tenemos. Y en eso tenemos un gran bagaje, un bagaje de cuatro años gobernando, un bagaje de Ángela Pumariega y los cuatro concejales que la acompañan en el Grupo Municipal Popular. En ese Gobierno que utiliza y trabaja con el 45% del presupuesto para mejorar la vida de la gente.
Con Abel con los mejores datos en los centros municipales que se recuerdan de satisfacción de los clientes. Con Rodrigo Píntules con una empresa municipal de limpieza que se la dieron quebrada y que ahora arroja beneficios. Con Guzmán Pendás atendiendo a la emergencia social que provoca la falta de recursos que tienen los ciudadanos y el empobrecimiento sistemático de las clases medias españolas y, por supuesto, gijonesas.
Y a Jorge Pañeda con el buque insignia de esta ciudad, con ese deporte que nos mueve como gijoneses, con proyectos tan ambiciosos como la restauración de la piscina de La Laboral o hacer de El Hípico uno de los grandes eventos de España a nivel deportivo. Y lo están consiguiendo. Por tanto, para todos ellos os pido un fuerte aplauso por su trabajo, por su tesón, porque día a día les veo entregar la piel por Gijón.
Y presentamos en esta ponencia política, y ahora ya me atengo al futuro, un Gijón global. Situamos este maravilloso rincón del mundo que nos toca vivir para ver dónde estamos y para qué estamos en un mundo que parece que se hace cada vez más pequeño y donde los conflictos geostratégicos, donde las tensiones económicas y la competitividad entre territorios cada vez más separados hacen más compleja la labor de gobierno y la proyección a futuro. Gijón ofrece estabilidad administrativa.
Gijón ofrece un clima privilegiado. Gijón ofrece una formación de calidad en sus trabajadores, principalmente en los aspectos técnicos. Y Gijón ofrece un marco institucional dentro de la Unión Europea y una posición atlántica que debe de ser utilizada por los diferentes gobiernos para proyectarnos hacia el futuro.
Ese es el Gijón global. Y ante ese Gijón global nosotros hablamos de tres transformaciones. La transformación socioeconómica, la transformación urbana y la transformación administrativa, porque también tenemos algo que decir sobre cómo los políticos gestionamos el dinero de los contribuyentes.
En la transformación socioeconómica hablamos de un Gijón que tiene que ser puntero en defensa, que tiene que ser puntero en economía azul y que tiene que ser puntero en los diferentes desarrollos industriales y en la tecnología aplicada. Y para ello lo que solicitamos es tener nada más y nada menos que una zona de actividades logísticas con electricidad y con accesos. ¿Será tanto pedir? Y por ello lo que solicitamos es tener un puerto que no se convierta en un polígono industrial al lado del mar y que también la Zalia se convierta en una zona de actividades logísticas y no en un polígono industrial.
Y, por tanto, creemos que se necesita una intermodalidad real dentro de esa zona de actividades logísticas, dentro de esa Zalia, que genere valor añadido a la propia parcela donde se ubica. Y, por supuesto, también consideramos que Naval Azul tiene que ser un desarrollo más allá de un paseo y creemos que la ampliación del Parque Científico y Tecnológico, que por cierto va a albergar la Universidad Europea con la cual hemos trabajado para poder llegar a este punto, sea una realidad que impulse el valor añadido de toda nuestra ciudad. Esa es la transformación económica que buscamos, la que dan las empresas, la que da el sector privado, la de una administración que acompaña y que no pone palos en las ruedas para que la iniciativa privada pueda abrirse paso.
Pero también hay una transformación social y la transformación social que busca el Partido Popular de Gijón. Es la de los cuidados que nos damos entre gijoneses. Es el amor por los barrios, por la participación, por la entidad de todos esos distritos donde la gente vive y genera lazos comunitarios.
Y quien no crea en esos lazos comunitarios no cree en el Gijón real. Quien no cree en la vida que se da en los barrios de nuestra ciudad no cree en el Gijón real. El Gijón real es el Gijón que se cuida.
Una vez escuché que en Gijón lo que nos gusta es juntarnos. Pues es el Gijón al que le gusta juntarnos, quiere cuidar. Y nuestro objetivo principal no es otro que las familias y nuestros mayores, que el cuidado a la dependencia, que el cuidado a aquellos que caen después de toda una vida trabajando y que, por supuesto, debe ser paliada con todos los recursos de nuestra administración pública.
Pero hay un problema mucho mayor. Tenemos el problema del acceso a la vivienda que principalmente en esta jornada hemos tratado. Debemos de hacerlo con todo.
Debemos de exigir al Gobierno de España que de el decreto antidesahucios permita liberar suelo y que, además, permita que la construcción pueda cubrir la falta de viviendas. Solo en Gijón se necesitan más de 2.000 viviendas al año. En España el déficit de viviendas es de un millón.
Si alguien cree que este drama se va a poder arreglar sin construir, sin liberar iniciativa privada en la construcción, está completamente equivocado. Y, amigos, tenemos un problema en el alquiler. Tenemos un problema muy grave de alquiler.
A día de hoy, alquilar es una selva. Alquilar es imposible. Las personas jóvenes acceden al mercado del alquiler después de pasar un proceso de selección que es completamente imposible para un joven que acaba de empezar a trabajar.
¿Cómo vamos a pedir emancipación si se requieren dos nóminas, dos avalistas, tres meses de fianza por delante y un seguro antimpagos? Eso no lo hacen porque el propietario sea malvado. Eso es lo que cree la izquierda. Lo hacen porque a día de hoy no hay una seguridad jurídica para que los propietarios puedan sacar al mercado libre las viviendas en alquiler.
Y desde todo eso tenemos que trabajar porque, de una vez por todas, lo que se tiene que decir en este país es que el intervencionismo ha destrozado el mercado de la vivienda. La izquierda ha destrozado el mercado de la vivienda. Para ellos, los teléfonos de la esperanza para llamar a aquellos que no tienen dónde meterse en una casa.
Para ellos, todo ese intervencionismo que premia al okupa en contra del propietario. Para ellos, todas esas leyes que lo único que hacen es impedir que se construya en este país. Para ellos, todo ese intervencionismo.
Pedro Sánchez ha destrozado el mercado de la vivienda en España y hay que decirlo sin problema. Y por eso quiero irme a la transformación urbana. En cuanto a la transformación urbana no estamos pidiendo nada que no tengan otras ciudades.
Se creó un superpuerto, ayer se decía, pero se olvidaron del superacceso y ahora los vecinos de La Calzada tienen que sufrir 1.500 camiones diarios pasando por la puerta de sus casas. Construyeron una zona de actividades logísticas, ya lo hemos dicho, y se olvidaron del acceso y de la electricidad. Y nosotros lo único que pedimos es que la zona de actividades logísticas de Asturias tenga accesos reales para una zona de actividades logísticas y que tenga electricidad.
¿Es tanto pedir eso? ¿O es tanto pedir que en el tramo de Lloreda Veriña, donde a las 8 y 9 de la mañana, con la entrada a los polígonos industriales, la cola de coches llega hasta la autopista, se desdoble? ¿Es tanto pedir eso? ¿O tenemos los gijoneses algún tipo de maldición bíblica que nos impida tener una integración ferroviaria que tiene 25 años desde que se proyectó? ¿Debemos acaso renunciar a poder coger el tren y el autobús en la misma estación, como hacen la mayor parte de las ciudades medianas de España? ¿O debemos acaso renunciar a que el cercanías se integre hasta el centro de la ciudad, dentro de la estación que estaba prevista subterránea en la Plaza de Europa? ¿O que acaso si tenemos un túnel que supuestamente iba a albergar el metrotren, debemos renunciar a que ese túnel tenga el metrotren para poder juntar el centro de Gijón con el Hospital de Cabueñes? ¿Debemos renunciar a todo eso que se nos prometió, que se nos proyectó, que se pagó e incluso como el Vial de Jove que se licitó y por culpa de los cambios del dinero, del trilerismo político, se nos estafó electoralmente como ciudad? ¿Debemos permitir que se coja el dinero de los accesos subterráneos al Musel y se mueva a Cataluña, al País Vasco? ¿Es eso mucho pedir como gijoneses? Porque la transformación urbana no es algo que se haya inventado el Partido Popular en esta convención. Es que el metrotrén ya estaba proyectado, es que la intermodal ya está proyectada, es que el plan de vías ya está proyectado, los accesos al Musel ya están proyectados o estuvieron proyectados. Por tanto, no estamos pidiendo nada más ni nada menos que lo que tienen otros, porque hay una cuestión muy simple, que es que los gijoneses no somos ni de primera ni de segunda, somos iguales que el resto de españoles.
Somos iguales que un catalán, que un vasco y que cualquier ciudadano de España. Y por supuesto, esa transformación urbana requiere dar una respuesta a la vivienda y a la cohesión que tenemos como ciudad. Por eso nosotros proponemos que se empiecen a preparar los nuevos desarrollos urbanísticos que se tienen que realizar en esta ciudad.
En el entorno de Naval-Gijón, en las zonas colindantes donde todavía habitan naves, incluso abandonadas, en la zona del Natahoyo. Por supuesto, en la zona de la calzada colindante con la nave de FLEX, que ahora se va a completar con un plan especial, pero que tiene que seguir proyectándose en dirección al polígono de los campones para juntar nuevos roces con la calzada. Los nuevos desarrollos que se tienen que realizar en los terrenos liberados del plan de vías, donde nosotros hemos apostado por la edificabilidad.
Porque el plan de vías no es ni la construcción de un parque, ni es tampoco una empresa de demolición que se pueda conformar con tirar un viaducto. El plan de vías de Gijón es la mayor transformación urbanística y de movilidad de la historia reciente de Gijón. Y olvidar eso es perder el foco de absolutamente todo.
Y creer que el plan de vías es un solar es perder el foco de absolutamente todo. Y pensar que derribar un puente es el principio del final de esta gran obra, es olvidarlo todo. Por tanto, también hay un desarrollo urbanístico muy importante en la parcela del solarón que debe quedar vivienda.
Y a ello hay que sumar, por supuesto, la integración de nuevos roces con la coría, con la zona de Ceares, a través de unos accesos suficientes. Esa es la transformación urbana. Nuevos desarrollos urbanísticos, conexión entre los barrios, como la que queremos dentro o por debajo de los pericones.
También nuestro Muro de San Lorenzo, por el que apostamos por una plataforma única y un final soterrado del Martillo de Capua. Esa es la transformación urbana que queremos para Gijón. Creo que tampoco es una irracionalidad.
Lo que pasa es que estamos pidiendo que se avance en la próxima década lo que llevamos casi cuatro décadas esperando. Y eso muchas veces es difícil. Y acompañado por esto, la transformación administrativa de nuestra ciudad.
Creo que cuando hablamos de la administración pública a veces nos olvidamos que hablamos de los recursos de los ciudadanos y de los recursos de las empresas. Creemos en una administración más ágil y así la hacemos desde el Gobierno. Creemos en una administración que junte entre los medios digitales y también con la atención presencial en los centros municipales y en el propio ayuntamiento una atención integral, 365 días al año, 24 horas al día.
Esa es la capacidad que el ayuntamiento nos dé la posibilidad de hacer lo que ya hacemos en una aplicación, en un banco, en una empresa de seguros o donde sea. Cualquier empresa tiene la capacidad de, a golpe de clic, a golpe de smartphone poder, hacer cualquier tipo de gestión. ¿Por qué no puede darla nuestro ayuntamiento? Una transformación administrativa que también pasa por una fiscalidad contenida.
Por eso nos comprometemos a que el IBI de nuestra ciudad siga siendo uno de los más bajos de toda España. Y también, por qué no decirlo, trabajaremos en eliminar la plusvalía municipal que suma a ese destrozo fiscal que es el impuesto de sucesiones y que estoy seguro que Álvaro Queipo desde la presidencia del Principado eliminará. Porque administrar bien es utilizar eficientemente los recursos que nos dan los ciudadanos y claro que se puede reducir impuestos y aumentar servicios.
La izquierda viene con su mantra. No, oiga, es que yo le paso por delante casi un 10% del piso que se va a comprar y le digo que es por su bien. Y así conseguimos que la gente tenga que ahorrar 20, 30, 40, 50, 60 mil euros antes de acceder a su vivienda en propiedad.
Es que ellos vienen y nos dicen que tener uno de los IRPF más altos de España, aquí en Asturias, es por nuestro bien y es por la atención social. Oiga, ¿cómo lo hacen? ¿Cómo lo hace Galicia? Galicia tiene uno de los mayores sistemas de atención social de España y se paga menos impuestos que en Asturias. Castilla y León tiene reconocida en el Informe PISA la mejor educación de España y se pagan menos impuestos que en Asturias.
Y Andalucía, que por cierto estaba peor que nosotros, ahora está mucho mejor con un gobierno del Partido Popular y no es que su desarrollo económico haya ido para atrás. Es que, por ejemplo, en Málaga se ha montado uno de los mayores hubs tecnológicos de toda Europa. Eso es lo que hace el Partido Popular con menos impuestos, gestiona mejor y las sociedades avanzan más.
Por tanto, ese mantra de que hay que pagar más impuestos para que la administración nos dé más es una mentira. Lo que hay que hacer es gestionar mejor el dinero de los ciudadanos para poder darles más y más cada vez. Y, por tanto, nosotros creemos en esa gestión eficiente, digital, moderna, pero también con cariño y tacto a aquellos que tienen o que padecen una brecha digital y una gestión eficiente que permita reducir impuestos.
En definitiva, ya concluyo. Esta convención es el kilómetro cero de la derrota del Partido Socialista en el Principado de Asturias y es también la constatación de que en el año 2027 el Partido Socialista y el conjunto de izquierdas no volverán a gobernar en nuestra ciudad. Y yo me comprometo a que no vuelvan a gobernar junto con nuestra vicalcaldesa, Ángela Pumariega.
Amigos, han sido dos jornadas espectaculares. Quiero daros las gracias por haber participado en ellas. Quiero también agradeceros que hayáis trabajado la ponencia y que hayáis llenado de apreciaciones todo aquello que hayáis querido corregir.
No me contengo en citar al presidente Rajoy cuando decía que os portaseis bien en las ponencias. Pues es que os habéis portado muy bien en la ponencia y lo que eso significa es que no os habéis portado mal en la ponencia. Así que muchísimas gracias por haberla trabajado y por haberla hecho vuestra.
Y como no puedo citar a Rajoy sin dejar de citar al presidente Aznar, ahora toca preguntarse gobernar para qué. Pues gobernar para seguir aplicando las políticas que llevamos haciendo. Gobernar para acoger esta ponencia e ir haciendo la realidad día a día, poco a poco, pero sin descanso, porque somos el partido de la seriedad y la sensatez.
No somos el partido de la inflamación social. No somos el partido de la colectivización. Tampoco somos el partido que defiende dar bandazos como un haber político.
No, somos el partido del día a día, el partido del trabajo constante, el partido del minuto a minuto y esto dura 90 minutos como en el buen fútbol. Somos el partido que cree en las personas por encima de todo y por tanto que defienda a los gijoneses por encima de todo. Y por eso, yo en este final lo único que os pido es que durante el próximo año trabajemos sin descanso para ganar, trabajemos sin descanso para llegar a la meta y sobre todo trabajemos sin descanso para que la izquierda se vaya de una vez del Principado de Asturias y nunca más vuelva a la ciudad de Gijón.
Muchas gracias y a trabajar. Simplemente yo 30 segundos más os voy a robar para una cosa que además os va a interesar mucho. Hemos preparado fuera un ágape para que podamos seguir conversando y compartiendo momentos y daros las gracias sobre todo por estas dos jornadas de acompañamiento.
Muchísimas gracias. Seguimos trabajando.
Discurso de Andrés Ruiz de clausura de la Convención Local
28 de Febrero de 2026







